Todo un siglo
esperando poder encontrarte,
Toda una eternidad
esperando poder tenerte
Y tan solo un día
para poder disfrutarte,
Un día que se
resumió a tan solo 5 horas, cuando mucho,
Un día en el que el
mundo desapareció
Y solo quedamos
usted y yo,
Solo usted y yo
viéndonos en diferido, riendo como si no hubiera un mañana,
Sintiéndonos como
si nos conociéramos de toda la vida,
No importándonos la
gente y no importándonos todo,
Absolutamente nada.
Sé que crees que
parecía un poco ida,
Pero la verdad es que
no perdía oportunidad para admirarte, emborracharme con tu belleza
Y pellizcarme
convenciéndome que todo era real,
Me aferraba a este
sueño porque sabía que no habría uno igual o incluso parecido (...)
Sara Tabares
19/Feb/2012
No hay comentarios:
Publicar un comentario